El lunes, el rey Mohammed VI encabezó la oración de Eid al-Fitr en la mezquita "Ahl Fès", ubicada en el Mechouar de Rabat. Acompañado por el príncipe heredero Moulay El Hassan, el príncipe Moulay Rachid y otros miembros de la familia real, el monarca participó en esta importante ceremonia religiosa.
Al llegar, el rey fue recibido por un destacamento de la Guardia Real antes de unirse a la oración. Durante el sermón, el imán destacó la espiritualidad del mes de Ramadán y recordó la celebración de Laylat Al-Qadr, la noche que conmemora la revelación de los primeros versos del Corán. Asimismo, el imán elevó plegarias por la protección del rey y su familia.
Finalizada la ceremonia religiosa, el rey regresó al Palacio Real de Rabat, donde fue recibido con vítores por la multitud. La jornada festiva fue marcada por salvas de cañón.
En el palacio, Mohammed VI recibió los saludos protocolarios del jefe de gobierno, los presidentes de las dos Cámaras del Parlamento, representantes del poder judicial, el cuerpo diplomático islámico y varios altos funcionarios civiles y militares.