Un ciudadano marroquí ha sido detenido en Palagonia, provincia siciliana de Catania, Italia, bajo cargos de trabajo ilegal y explotación laboral. La Guardia de Finanzas, dedicada a combatir los delitos financieros, arrestó al sospechoso mientras transportaba trabajadores hacia campos de cítricos.
Según fuentes italianas, los investigadores siguieron el vehículo y encontraron a tres trabajadores no europeos en condiciones deplorables: sin contratos laborales, sin equipo de protección y sin acceso a controles médicos adecuados. Además, se les negaba el descanso semanal y recibían salarios por debajo del mínimo legal.
El detenido también subarrendaba una vivienda en condiciones insalubres a los trabajadores, agravando su vulnerabilidad. Muchos de ellos enfrentan serias dificultades económicas, ya que envían gran parte de sus ingresos a sus familias y se enfrentan a la barrera del idioma en Italia.